Solitario,
miro el suelo y el cuchillo que abrió el cielo, el vientre de Dios,
que baña con su agonía los recuerdos que nunca tuve..
Puedo encontrar al ladrón de mis sentidos,
sentado, sintiendo,
mientras sonríe en la esquina con su ebria sonrisa,
escupiendo sobre sus ropas el ponsoñozo combustible,
que le hará brillar, dice y huye....
Cansado, no hay mas gente para sentirme mas solo,
no hay mas soledad para sentir,
arrastro mi piel sobre las rocas engastadas del odio de ser pisoteadas,
dejan sobre mi la marca del vagabundo,
siniestra marca que se expande,
casi consumiendome...
Sucio, el río de la vida se limpia de mi,
se limpia de mi contaminada alma,
la vida pasa y de mi renace la nada,
todos conservan esa mirada, extraña para el extranjero
que pisa su propia tierra,
y solo siento la lluvia de saliva,
me puedo bañar entre sus fluidos que prometen limpiar mi alma...
Solo, sucio, y cansado,
la vida del chico de la lente,
vagabundo casi terminado...
domingo, 3 de enero de 2010
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