adios, compañeros, adios,
y que les valla bien bonito...
a veces siento tanta presiòn dentro de mis venas,
esta vez, estoy apurado, y el mundo grita desde su coladera,
atisbando por la fisura una triste melancolìa,
terminarè arrebatando el ùltimo aliento de vida a todas mis verdades,
y no pretendo arrepentirme de la fatalidad de mis inviernos,
quiero llorar, quiero gritar, quiero correr,
y lo ùnico que puedo hacer es voltear abajo y
decir, adiòs, compañeros,
adios....
jueves, 12 de marzo de 2009
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