domingo, 1 de febrero de 2009

Nada...


Allá, no tan escondido de mis arrebatos de melancolía,
vi abrigados a miles de hombres,
felices y célebres con sus sonrisas y sin sentir el frío agotador,
yo me fui desnudo corriendo,
quise apreciar el magnificente placer del hastío abrazador,
atinando en los brazos de alguien que sonrió sin recato,
y por un momento sublime me dejé llevar.

Y ella dijo:

-Yo se tu nombre, el que no tienes presente,
y a todos muestras,
bajo la tempestad no vuelves tu vientre,
pero sonríes como esperando que todo termine contigo,
y alguna rara fuerza doble te mantiene en pie,
si te da luz,
¿puedo saber?,
quizás tu has esperado conocerme, o ¿es solo tu horrible fragancia la que abruma el ambiente,
y que por alguna extraña razón ahora me mantiene en pie frente a ti,
como a ti frente a la tempestad?

-No, te he esperado como has esperado tu el bulto de tus labios sobre las espinas,
vuelvo mi rostro a tus pies, pretendo escupir mi única verdad a ti,
hoy guardaré silencio, este de hoy, nunca fui, y hoy soy,
pero no lo seré,
¿puedo arrebatarte la boca?

-Que hombre!,
eres mas horrible aún cuando hablas,
y no tienes miedo a los charcos que te reflejan,
deberías huir con tu mirada,
solo estas parado sobre dos hebras de piel...
yo me marcho....

Y voló...

1 comentario:

Alhelílolu dijo...

"puedo arrebatarte la boca"
buenas letras coagulo.me gusta me gusta