Que hermoso vicio azul,
en todas las paredes que pudo lamer mi pincel el cemento
arranque tus labios groseros que no dirigían una palabra a mi,
igual de duros.
Cierto, no apartes tu embrujo de aquí,
matame aunque nunca pueda ser tuyo, yo te espero,
mi cuerpo te espera,
es lindo soñar,
¿pero serás real siquiera?,
ayer te perdí y solo sonreíste una vez, mirando fijamente el vacío de mi alma,
la arrancaste y no se por donde la has aventado...
martes, 24 de febrero de 2009
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